Generamos clientes potenciales con publicidad en Facebook e Instagram para agentes, inmobiliarias y desarrolladoras. Llegan con nombre y teléfono, el mismo día, y no se reparten entre otros cuatro agentes como los de los portales.
Llamada de 30 minutos. Si no encajamos, se lo decimos en esa misma llamada.
Marcas inmobiliarias que han confiado en nosotros
Casi todos los agentes con los que hablamos llegan con la misma historia.
Lo que compra en un portal le llega al mismo tiempo a otros tres o cuatro agentes. Paga igual, compite por el mismo cliente, y se lo lleva el que marca primero.
Cuando todo depende de referidos, un mes bueno viene seguido de dos flojos y no hay forma de planificar ni de contratar.
El agente bueno se pasa media semana buscando a quién llamar. Esa media semana no la dedica a cerrar, que es lo único que le paga.
No vendemos piezas sueltas. Montamos el sistema completo y lo operamos.
Campañas en Facebook e Instagram dirigidas a gente que está buscando comprar o vender en su zona. Creativos, segmentación, presupuesto y optimización diaria.
Producción de anuncios en video y pieza gráfica pensados para el comprador inmobiliario, no para ganar premios de creatividad.
El contacto entra a un embudo con etapas, recordatorios y guiones. Un contacto que nadie llama el mismo día es un contacto perdido.
Una llamada de 30 minutos. Revisamos de dónde le llegan hoy los clientes, cuánto cierra y dónde se le está cayendo la venta. Si no somos para usted, se lo decimos en esa llamada.
Armamos campañas, creativos, formularios y el embudo en el CRM. Usted no monta nada: lo dejamos funcionando en cinco a siete días.
Con nombre, teléfono y qué buscan. Le llegan el mismo día para que su equipo los llame mientras están calientes.
Revisamos costo por contacto, calidad y cierres. Lo que no rinde se apaga; lo que rinde se escala. Usted ve los números, no un informe de colores.
Un equipo repartido por América Latina, trabajando sobre un solo mercado: bienes raíces.
Preferimos decirlo antes de la reunión y no después.

Empecé a los 15 años. Me obsesionaron dos cosas al mismo tiempo —el sector inmobiliario y el marketing digital— y en vez de escoger una, las junté.
Llevo cuatro años trabajando en esto, los últimos tres dedicados exclusivamente a bienes raíces. En ese tiempo hemos trabajado con más de 150 clientes del sector entre República Dominicana y Florida, y el equipo pasó de ser yo solo a veinte personas en cinco países.
No hacemos restaurantes, ni clínicas, ni tiendas. Solo bienes raíces. Esa es la razón por la que sabemos qué creativo funciona en un proyecto de playa y cuál en uno de ciudad, sin tener que aprenderlo con su presupuesto.
«No garantizamos resultados. Garantizamos trabajo, números a la vista, y que le digamos la verdad cuando algo no está funcionando.»
Depende del volumen de contactos que necesite y del mercado. Lo que sí es fijo: además de nuestro honorario, usted necesita presupuesto propio de publicidad todos los meses. En la llamada de diagnóstico le damos el número exacto para su caso, sin compromiso.
Sí, trabajamos con contrato de tres meses. Es el mínimo para que una campaña salga de la fase de aprendizaje y los números signifiquen algo. Antes de eso, cualquier conclusión es ruido.
No. Ninguna agencia seria puede garantizar ventas, porque la venta depende de cómo usted atienda el contacto. Lo que sí hacemos es mostrarle el costo por contacto y el volumen real cada mes, y decirle de frente cuando algo no está rindiendo.
Solo bienes raíces: agentes, inmobiliarias y desarrolladoras. Es una decisión, no una limitación. Tres años dedicados a un solo sector es la razón por la que no tenemos que experimentar con su presupuesto.
Operamos en República Dominicana y en el sur de Florida. Si su mercado es otro, dígalo en la llamada y le decimos con honestidad si podemos ayudarle o no.
El montaje toma entre cinco y siete días. Los primeros contactos suelen entrar en la primera semana de campaña activa, pero los números que valen para decidir son los del primer mes completo.
Le decimos dónde se le está cayendo la captación y qué haríamos nosotros. Si no encajamos, se lo decimos en esa misma llamada y no le quitamos más tiempo.